¿Cómo y porqué funciona el Vastu?
Cuando se diseña un espacio cerrado, ya sea un edificio entero, un piso, una tienda, un taller o un estudio, ese espacio en sí mismo se considera una unidad, da igual lo simple o complejo que sea, da igual si abarca 20m2 o 200m2.
Según el Vastu Shastra, en esa unidad, durante la construcción se desarrollan ciertos campos energéticos, relacionados al Norte magnético, que siguen siempre un mismo patrón y que se relacionan con las direcciones cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste, y los elementos de la Naturaleza junto con sus energías elementales, que en su estado energético son sutiles pero no menos poderosas.
Este patrón energético que se divide en un número específico de zonas energéticas diferentes entre sí. Estas zonas a su vez se adaptan a cada estructura construida, y siguen siempre un mismo orden, interrelacionándose entre sí pero generando cada una energías específicas.
Así pues, cada una de estas zonas es regida por una energía concreta que puede ser utilizada en nuestro favor o que puede bloquearse, si está debilitada, o si la usamos para funcionalidades contrarias a su naturaleza regente. Poniendo un ejemplo muy sencillo: el fuego quema y así, si lo usamos para generar calor o cocinar, nos será de gran utilidad. Sin embargo, si lo queremos usar a la hora de refrescarnos, veremos que allí se crea un conflicto esencial entre el elemento fuego y la función que buscamos. Este ejemplo, aunque muy básico, nos ayuda a visualizar cómo puede generar pérdidas o bloqueos no sólo una estructura en la que las diferentes zonas energéticas están desproporcionadas entre sí, sino también el uso de estancias de manera contraria a su energía latente.
| La naturaleza actúa siempre a nuestro favor, brindándonos la abundancia que necesitamos para alcanzar nuestros objetivos y cumplir nuestros deseos. Pero, si nosotros no estamos alineados, esa abundancia y armonía son bloqueadas en diferentes aspectos de nuestra vida. Es fascinante conocer las diferentes maneras como zonas y utilidades bien ubicadas nos pueden apoyar en nuestras actividades y en alcanzar nuestras metas, o cómo nos pueden afectar sus desequilibrios, bloqueando nuestro camino.
Nuestros espacios vitales, pisos, casas, talleres, estudios etc. en su mayoría no están construidos de una manera coherente con la Naturaleza de la cual formamos partes. A lo largo de la historia humana, han habido varios diferentes sistemas de geometría y arquitecturas sagradas. Cada cultura ha tenido el suyo, aunque pocos han persistido hasta hoy día.
Vastu, la ciencia y el arte de explorar el potencial humano a través de los edificios, es un sistema milenario, que fue explorado por los sabios y veedores ancestrales de la India, hace miles de años. Durante mucho tiempo, este conocimiento les era reservado solo a los reyes. Y hasta hace poco, seguía siendo un conocimiento inaccesible para la persona contemporánea. Vastu Shastra – leer más.
| Y sin embargo, hay una continua interacción energética entre nosotros y nuestros espacios, que influye en el devenir de nuestras vidas, y que así pues, podemos utilizar en nuestro favor.
Cuando utilizamos uno de estos sistemas ancestrales con el conocimiento adecuado, se convierte en una maravillosa herramienta, casi milagrosa en su efecto, por lo menos para la mente contemporánea, tan alejada de la sabiduría ancestral.
| El avance tecnológico y social no debiera desechar aquellas ramas de la sabiduría ancestral que sí son efectivas y relevantes en cada época del tiempo. Pero a menudo descartamos lo que consideramos perteneciente al Pasado, sin mantener aquello que resulta cierto y útil también en el Presente.
Tampoco ayuda que estas herramientas han sido usadas en la antigüedad y hasta un pasado muy reciente, tan solo por personas poderosas económica y socialmente, y por las esferas eclesiásticas o espirituales de las diferentes culturas o sociedades.
Así pues, lo que le llega a la persona común, sobre todo hoy día a través de la fácil difusión por Internet, son en su mayoría ideales pero que necesitan ser adaptados a nuestras casas – máximas sacadas de contexto, conceptos que sin conocer la correcta aplicación no ayudan, al igual que el maquillaje no ayuda al paciente si no hace previamente una cura o tratamiento en salud. Mejorará su imagen, pero no su estado. Y así, esta ancestral y eficaz herramienta pierde credibilidad y se cierra una puerta a uno de los maravillosos métodos de armonización que nos han sido legados.
¿Por qué funciona?
De acuerdo al Vastu, los campos energéticos de un espacio construido, interaccionan con el campo energético de la persona o las personas que allí viven o trabajan habitualmente, influenciando en buena parte el desarrollo de su vida.
Cada espacio tiene un propósito. El propósito de un hospital es sanar, el de una escuela, educar. En un estudio de Yoga, será el transmitir los principios del Yoga. También en nuestros espacios propios, nuestros hogares, hay un propósito y es el alcanzar una vida plena y feliz, alcanzar nuestro más alto potencial.
| El espacio externo que ocupamos es una extensión del espacio interno de nuestra conciencia, y hay una continua interacción energética entre ellos, de manera que vivir en un espacio u otro influye en nuestras emociones, en nuestras decisiones, en nuestras reacciones, y con ello en los cómo afrontamos o reaccionamos a ciertos sucesos en nuestra vida, lo cual lleva a un desarrollo u otro.
Se puede entender desde diferentes perspectivas. Por un lado, según el Mvastu no es casual que vivamos en un espacio u otro, sino que cuando buscamos piso, por ejemplo, o nos mudamos, o buscamos un estudio o espacio para una tienda, atraemos y somos atraídos por resonancia energética, a aquel espacio cuya estructura coincide en su mayoría con nuestros patrones internos. Patrones de conducta heredados del entorno, creados en experiencias traumáticas pasadas o en experiencias repetitivas que causan en nosotros respuestas de reacción que, por el impacto emocional o la repetición, perduran incluso cuando ya no son necesarias, limitando nuestra visión de las cosas y atándonos a vivencias y reacciones pasadas. Lo cual limita nuestra percepción del presente, y sabotea nuestro desarrollo, pues reaccionamos de manera condicionada por eventos negativos pasados, y por creencias limitantes y de esta manera perpetuamos experiencias negativas, lo cual no sólo nos bloquea, sino que merma nuestra confianza en nosotros mismos y así nuestro ímpetu.
| Al mismo tiempo, ese espacio externo que refleja nuestra estructura mental interna y a menudo inconsciente, nos sirve como una extensión plástica de nuestra conciencia, permitiendo que, mediante su correcta lectura y las correcciones apropiadas, equilibremos las energías exteriores. Esa energía exterior comienza a interactuar de manera reguladora, en nuestros propios patrones energéticos, apoyando su reequilibrio.
El Vastu es una herramienta más para vivir con y desde la Conciencia. No excluye otras herramientas como pueden ser tratamientos médicos, terapias de cualquier índole, practica de Yoga, estudios profesionales o espirituales, el esfuerzo propio. etc.
Pero permite accionar una parte de nosotros que normalmente consideramos inerte y sin mayor importancia que la estética y la funcional, y que, sin embargo, ofrece un campo de acción de fácil solución para gran parte de los impedimentos de la vida.
Todos buscamos siempre, desde niños y en cada nuevo espacio que habitamos, que nuestro espacio nos refleje, que sea apto para nuestras actividades, sentirnos a gusto, hacerlo nuestro.
De alguna manera, este estrecho vínculo con el espacio que llamamos nuestro, muestra un entendimiento intuitivo de esta realidad de energías externas e internas interrelacionándose, de espacios siendo espejo, o extensión, de nuestra mente subconsciente, que tanto influye en nuestras experiencias conscientes.